Invertir el sentido de lectura
Una etiqueta tiene una cara frontal que vende y un reverso que informa. Quien empieza por delante lee primero la afirmación y después los datos. Quien empieza por detrás tiene los datos antes de que la afirmación surta efecto.
El orden razonable es: modo de empleo, tabla de cantidades, lista de ingredientes, advertencias, conservación, empresa responsable, lote y fecha de consumo preferente.
Pasos uno a tres
Primero el modo de empleo: define la unidad de referencia para todo lo demás. Si dice dos cápsulas al día, todas las cifras por dosis se refieren a dos cápsulas.
Segundo la tabla de cantidades: compruebe si una columna se refiere a la cápsula o a la dosis diaria. Tercero la lista de ingredientes: está ordenada por peso decreciente, de modo que lo que aparece al final está en pequeña cantidad.
Pasos cuatro a seis
Cuarto, advertencias y grupos excluidos, más la mención obligatoria de que un complemento no sustituye una dieta equilibrada. Quinto, la empresa responsable con dirección postal real.
Sexto, número de lote y fecha de consumo preferente. Necesita ambos para una consulta o una retirada, así que anótelos mientras use el producto.
Comparar dos productos
Complete estos seis puntos para ambos productos antes de mirar el precio. En la mayoría de los casos la decisión ya está tomada entonces, porque un producto o bien informa más o bien omite algo.
Añada dos cifras: cantidad activa al día y precio por día. Solo esas dos hacen comparables tamaños de envase distintos.