Qué es el MSM y qué no es
MSM son las siglas de metilsulfonilmetano, un compuesto organosulfurado. Está presente de forma natural en pequeñas cantidades en alimentos y se produce sintéticamente para complementos; la molécula es idéntica a la natural.
El MSM no es una vitamina, ni un mineral, ni un nutriente esencial con una necesidad definida. No existe por tanto un valor de referencia con el que fijar una cantidad razonable.
El argumento del azufre y su laguna
El argumento habitual dice: el azufre forma parte de los aminoácidos metionina y cisteína, y estos se encuentran en el tejido conjuntivo. La primera parte es químicamente correcta; la conclusión no se sigue.
Para que un aporte haga algo tendría que existir una carencia que se corrigiese. La carencia de azufre no está descrita con una alimentación normal con proteínas. En consecuencia, no existe declaración de salud autorizada en la UE para el MSM.
La investigación y sus límites
Existen estudios pequeños sobre MSM, en su mayoría con pocos participantes, corta duración y variables subjetivas. Para conclusiones sólidas harían falta ensayos mayores, más largos y con financiación independiente.
De los estudios pequeños no se deduce ni un efecto ni su ausencia. La posición honesta es que la evidencia no basta para una declaración de salud autorizada.
Tolerancia y comparación
En las cantidades comerciales el MSM se considera bien tolerado; ocasionalmente se describen molestias digestivas leves o dolor de cabeza al inicio. Faltan datos para embarazo, lactancia e infancia.
Comparar productos es sencillo aquí porque solo hay una forma: cuenta la cantidad por dosis diaria. Las indicaciones de pureza y un certificado de análisis por lote aportan información adicional.